
Entrevista a abogada
"No había señales de alerta." Entrevista a la abogada de los damnificados de Grupo Central
La abogada Valeria Mammone analiza el caso de la concesionaria de Núñez, acusada de estafar a más de 500 compradores.

Ubicada sobre la avenida Figueroa Alcorta, frente al estadio del equipo River Plate, la concesionaria Grupo Central ofrecía vehículos de marcas como Chery, Fiat y Citroën. Con promesas de entrega rápida y facilidades de pago, cerró entre 300 y 500 operaciones hasta diciembre de 2024, cuando comenzaron a acumularse las denuncias por incumplimiento. Alrededor de 500 clientes quedaron sin auto ni devolución de dinero.
El avance de la investigación judicial derivó en allanamientos, embargos y la clausura de las sucursales. En este contexto, la abogada Valeria Mammone, representante de un grupo de damnificados, detalla los aspectos legales y advierte sobre los riesgos de este tipo de maniobras.

¿Cuál fue la primera medida judicial que se tomó apenas estalló el caso?
Fue la ratificación de las denuncias, por parte de cada uno. Y una vez que se ordena la ratificación testimonial, se ordenó el allanamiento y la clausura de las sucursales de las cuales se configuró la estafa.
¿Qué medidas tomó la Justicia hasta ahora? ¿Hubo embargos, allanamientos o detenciones?
Hasta ahora las medidas preventivas que tomó la justicia fue; el embargo preventivo de los dos socios mayoritarios de la concesionaria, la retención de pasaporte con la prohibición de salir del país, la obligación de que se presenten en forma mensual para derecho, el allanamiento para el secuestro de las carpetas de los damnificados, se secuestraron vehículos dentro de lo que es ´concesionarias´ y se llamó a declaración indagatoria por estafa reiterada tanto para los dos socios mayoritarios como para los vendedores involucrados.
¿Por qué creés que pudo sostenerse este esquema tanto tiempo sin ser detectado?
El lugar estaba en puntos claves de Buenos Aires como por ejemplo, en frente de la cancha de river, en Puerto Madero y en Belgrano con concesionarias donde tenían numerosa cantidad de empleados y el esquema lo sostenían porque algún auto al principio entregaban y justo también se dio el cambio de gobierno que donde al principio las entregas de los autos no eran tan seguidas y le firmaban a la gente un compromiso de entrega con fechas o una retribución a través de los cheques del dinero que habían depositado pero después esos cheques resultaron no tener fondos.
¿Qué documentación mínima debería exigir siempre un comprador antes de cerrar la operación?
En el caso de autos usados un boleto de compra-venta, una verificación policial, un libre deuda de patentes, un libre deuda de multas, obviamente la verificación de la autenticidad del auto, esos en el caso de los autos usados. Y en el caso de los autos 0 km lo que se hace es ,obviamente en este caso estas empresas eran legales, lo que sí se hace es: se genera una señal, se existe una factura, hacen un compromiso de entrega y con esa facturación una vez que tenés el compromiso de entrega y demás se procede a obviamente al registro en la propiedad automotor del vehículo, cosa que en este caso no sucedió.
¿Cuáles son las señales de alerta más comunes para sospechar de un posible fraude al comprar un auto?
En este caso en particular no había señales de alerta porque ellos firmaban compromisos de entrega, facturaban el dinero que uno les entregaba y lo único que ellos hacían era; compromisos de entrega que prorrogaban en el tiempo la entrega, porque al tratarse de vehículos sobre todo importados decían que la entrega en el país venía lenta, con eso justificaban y armaban los compromisos de entrega y cada vez que te hacían un compromiso de entrega esa mora en la que ellos entraban para la entrega comenzaba nuevamente de cero a través del nuevo compromiso firmado.
¿Qué pasos debería seguir una persona apenas sospecha que fue estafada?
Lo primero que tiene que hacer una persona cuando sospecha que está estafada es hacer la denuncia. También se puede acudir al Servicio del consumidor que muchas personas lo hicieron, pero básicamente generar una denuncia para que se comience una investigación.
El caso de Grupo Central expuso no solo la vulnerabilidad de cientos de compradores, sino también las falencias en los mecanismos de control que deberían prevenir este tipo de maniobras. Mientras la Justicia avanza, las víctimas siguen a la espera de recuperar al menos parte de lo perdido. La lección es clara: aún en operaciones que parecen seguras, la verificación documental y la denuncia temprana son fundamentales para evitar fraudes
